Beneficios emocionales de una maratón: 3h 35´ junto a una atleta

Diario de una atleta en una maratón
30/11/2017
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Quizá, si me preguntan, no creo que un maratón sea la mejor opción para comenzar con los retos. Hay que saber a lo que uno se va a enfrentar.

En mi caso, tras haber vivido uno ya el año pasado, decidí que me apetecía superarme, algo que, aunque pueda parecer sencillo, en esta ocasión no lo era debido al desafío de entrenar sola que es algo que nunca me ha gustado, hasta ahora sentía que si no tenía a alguien al lado, no disfrutaba.

Lo recuerdo, era agosto, tenía el calendario de carreras en mano, y veo que en Donosti se haría el maratón el próximo 26 de Noviembre...¡Pues vaya que si vamos! Y digo bien, vamos, porque una cosa es que lo haya preparado prácticamente sola y otra viajar y enfrentarme a la prueba sola. Móvil en mano, llamé a mis chicos, así les llamo yo, buenos amigos y grandísimas personas, a las que... no sé cómo pero siempre acabo convenciendo para liarles en estos "saraos". En mi caso se llaman Alberto y Javi, pero todos tenemos amigos que se dejan liar para el deporte, or recomiendo tirar de ellos.

 

Trece semanas de preparación específica

Reúno en pequeñas hojas mis entrenamientos, ejercicios que yo misma me pongo y adapto a la prueba y en las que incluyo frases de motivación. Estas frases y la creatividad a la hora de marcar los entrenamientos, van a ser cruciales, muy especialmente si entrenas solo. Según pasan las semanas, los entrenamientos se complican y como comprenderéis, dar 30 vueltas a una pista, como me ha tocado hacer en alguna ocasión, no entusiasma demasiado a no ser que le pongas imaginación.

Semana previa al maratón y, a nivel personal, no la comienzo como suele decirse con el pie derecho..."Vaya, esta semana necesitaba sentirme bien y contenta, pero no está siendo así", pensé, por lo que traté de rodearme de la gente que más quiero y sin darme cuenta, la semana pasó y pronto estábamos en Donosti. Finalmente viajé con dos amigas y allí estaban ya Javi y Alberto, este último con su mujer Cristina.

 

Dia previo: Mañana tengo un maratón 

Sábado previo a la carrera, salimos a rodar y menos mal que sólo 20 minutos ¡Madre mía la que nos cae! Y me pregunto:

  • ¿En qué momento se me ocurre apuntarme a otro maratón?
  • ¿Donosti en Noviembre? Os diré que soy bastante friolera y la lluvia no es algo que me guste en exceso.

Pero lo bueno es que ya no había marcha atrás, había arrastrado mucha gente conmigo y estamos a un día de hacer una prueba bonita...

¿Recordáis que sólo iba a correr 20 minutos? Así fue, pero a eso le sumamos la deria del corredor, un tour por Donosti...Total, que al final anduvimos más de 17 km por la ciudad.

Tarde tranquila eso si, cena y a la cama, pero mi cabeza no dejaba de dar vueltas... Estaba teniendo sensaciones raras. Es muy frecuente que me surjan dolores que denomino "raros" previos a carreras que me importan, y aunque esta vez nada físico, no dejaba de pensar en todo lo que sufrí el año pasado en Valencia cuando hice mi primer maratón. Recuerdo que empecé a sufrir en el kilómetro 23, demasiado pronto. No obstante, y esto es importante, hay que ser realista y mantener la calma, yo estaba convencida de que estaba mucho mejor preparada que el año anterior, no me había saltado ni un entrenamiento. ¡Ni uno! Había sido muy estricta conmigo misma en todos los sentidos, y estaba mentalizada para sufrir el día de la prueba, con ánimo y cabeza, pero sabía lo que venía.

 

LLega el día

Domingo. 6am. Los despertadores suenan y comenzamos a prepararnos. Salimos de casa hacia el Estadio Anoeta y comienza a llover. 

A medida que nos acercamos al destino, la lluvia aumenta. Dejamos de caminas y nos resguardamos. ¡Madre mía como llevo los pies empapados! Menos mal que había previsto que esto podría pasar, y salí con el calzado de la carrera guardado en la mochila junto con otros calcetines. Os recomiendo que penséis en estas cosas, muy especialmente en fechas como las de ahora.

"¿Por qué narices me meto en estas cosas?" Es lo que pensaba mientras ya comenzábamos a juntatnos con los corredores, así que en mi línea decido preguntar qué distancia van a correr, de donde venían y hacer un par de bromas para "romper el hielo" y no verbalizar lo que en verdad estaba pasando.

Una vez en el estadio, nos preparamos para dejar todo en el ropero, se "masca" el ambiente maratoniano. Estaba bien, concentrada, lo justo de nerviosa para ir con la cabeza entera.

Caminamos hacia nuestro cajón de tiempo objetivo (sub 4h) casualmente de color rosa, algo que me hizo mucha ilusión en el día de antes. Pistoletazo de salida y empiezo a correr junto a Tania (ella hacía la distancia de medio maratón). Javi decide poner un ritmo al que no hacemos caso ni Alberto ni yo, vamos bien y nos sentimos cómodos, tras varios avisos de Javi advirtiendo que había que guardarse para después, Javi detecta que no le vamos a hacer caso, y decide ponerse a nuestro lafo con un "vosotros mandáis".

Tania se queda un poquito atrás y comienza nuestra carrera. Sabemos que queremos hacerlo mejor que el año pasado. Yo decido que no miraré el reloj en ningún momento de la prueba ( a veces, ir pendiente del reloj me ha supuesto más presión personal y no me ha gustado). Por ello le doy la vuelta y lo dejo debajo del manguito. Van pasado los kms y vamos bastante divertidos (si algunas vez tenéis oportunidad de correr con nosotros, entenderéis por qué...). Enseguida comienza a llover, vaya...¿pues no era a partir de las 11? Ya daba igual pisar charcos que no, ya nos hemos mojado por lo que: cabeza alta, postura relajada y como si no pasara nada.

La animación por las calles aún con lluvia está siendo muy buena. La gente te mira a los ojos, te aplaude, te anima... ¡Qué bonito es sentir el calor del público!

En el km 17 nos juntamos con un grupo de personas de distintas zonas a las que vamos preguntando y conociendo. Yo en verdad me lo estaba pasando pipa, sin ser consciente ni si quiera del ritmo que llevábamos. Ya habíamos hecho la primera vuelta y prácticamente ni me he enterado. En ese instante me doy cuenta de que este año es "otro rollo", nada que ver con el anterior. Estoy disfrutando, soy consciente de lo bien que me encuentro, pero con cabeza de que queda todavía por delante una larga carrera.

Me empieza a entrar mucho frío en las manos, me las miro y las tengo totalmente rojas y un poco hinchadas. Se lo digo a los chicos. Me duelen y empiezo a no sentirlas..."Jolines, que mal llevo el frío". Javi decide ponerme los manguitos a modo manopla pero os podéis imaginar el show para bebe así...

Volvemos a pasar por donde estaban Cristina y Belén animando, esta ultima ya había concluido sus 10k con un tiempazo. Pasado esto, Javi nos ba dando alguna que otra pauta (Javi lleva muchas carreras de gran fondo a sus españdas y para él esto prácticamente es un paseo)

Vamos por el km 20 y se nos junta una pareja de Soria. "Os llevamos viendo toda la carrera y por fín somos capaces de llegar a vuestro lado" nos dice. Charlamos un poco con ellos, compartimos buenas sensaciones, alguna que otra broma...

Justo cuando vamos a alcanzar el km 30, los chicos de Soria deciden utiliazr el réflex. Les pido que me echen en los gemelos y siento alivio, la fatiga siempre me aparece primero en esta zona. Me siento bien, sigo bastante entera, puedo seguir hablando, con cabeza, pero soy consciente de que esto está siendo una fiesta. Seguimos charlando, haciendo nuestras bromas y comienzo a darme cuenta que Alberto lleva un tiempo sin hablar y cada vez le siento algo más lejos... algo le pasa pues es raro que pueda callarse.

Llego al km 34 y me siento bastante bien, Javi me anima: "¿Cómo vas Laura...?" Noto que sigo adelantando a gente y soy consciente de que voy muy derecha y entera pero comenzamos a ver que Alberto se va quedando… Sobre el km 37 Javi me dice… “Alberto se nos queda Laura…“ y le digo ¿qué hacemos? Habíamos hablado previamente si esto ocurría yo tenía que seguir, pues me lo había tomado muy enserio, había entrenado mucho y sobre todo me lo debía a mí misma, entonces escuché lo que necesitaba de Javi:“sigue como hasta ahora Laura, no bajes el ritmo, sigue tú, vas fenomenal, yo me voy con Alberto…”

 

Últimos kilómetros.

Parece que los últimos kms los afrontaré sola… jeje ¡no pasa nada! He afrontado muchos kms sola… y he aprendido a que no necesito más que mis ganas, busco el mp3 en el cinturón y me lo pongo, venga un apoyo musical me va a ir genial, aunque el calor del público es increíble, que te animen por tu nombre mola mucho, a quien vamos a engañar, además en este tipo de pruebas no es muy masivo género femenino por debajo de 30 años, por lo que no puedo negar que nos animan mucho más. Empiezo a notarme que puedo incluso darle un pequeño punto de velocidad, venga no queda nada Laura … miro el rejoj (solo me fijo en el ritmo de carrera, no en el total) y veo 4:50.

Llegando al kilómetro 40 vuelve Javi… -¡Javi estoy aquí!- y pensé -Jejeje ¡pobre!- Se había dado un buen sofocón para cogerme, le pregunto por Alberto, está bien, sufriendo pero sólo había bajado un poco el ritmo, le dolía mucho el estómago, el gel que se tomó le había sentado fatal… Javi me empieza animar …. Km 41 … Javi, ¿cuánto queda? (lo sabía perfectamente… pero necesitaba oír que en un km habríamos acabado) ….

Última avenida: Cristina, Belén y Tania animándonos… Javi me dice “laura vas a entrar sola, me voy a por Alberto…” pues  nada, a entrar al estadio… parecía que estaba más cerca antes:  Vuelta a la pista  y mi sensación es… no sé transmitirla, muy bonita, aún me emociono al recordarla … Recuerdo que iba pasando a la gente por la pista, al pisar el tartán, recuerdé las series de 5000 y 6000 que había preparado en pista (horribles) y me empiezo a emocionar … cruzo la línea de meta …. Paro el reloj… lo miro y…

 

3h 35 minutos….

¡Guau! No podía creérmelo, comienzo a soltar lágrimas que sin querer se me van escapando, uno de la organización me pregunta si estoy bien, le digo que sí, que estoy muy contenta y esperando a mis amigos que estaban al caer … 2 minutos después llegan Alberto & Javi, nos abrazamos los tres …¡Ya está chicos! Estoy bastante eufórica…nos habla un señor Francés y me da la enhorabuena, nos había seguido toda la carrera nos dice.

Increíble la sensación de saber que me lo había ganado, suelo ser muy cauta en estas cosas, pero “qué narices … el objetivo era hacerlo “algo” mejor que el año pasado y habían sido 32 minutos menos que en Valencia… que se dice pronto … ya no sólo eso, si no lo que esta prueba ha significado a nivel personal para mí … “Cree en ti” me lo repetí varias veces durante la carrera, algo que la gente que me quiere me ha dicho en muchas ocasiones estos últimos meses….

No podía acabar sin dar las gracias a Tania & Belén que acabé arrastrándolas a esta aventura, por supuesto a todo el equipo de Justpodium que desde el minuto 1 confió en mí, al equipo de Fisioespecialistas, a toda la gente que me escribió pre, durante y después. Creo que en el viaje de vuelta fui respondiendo a todos, (vosotras/os sabéis quien sois) y por supuesto a mis dos grandes compis, amigos y sufridores de las locuras que de vez en cuando me entran: Alberto & Javi, perdónanos Javi que esta vez te metimos en este saco tú consentimiento, pero “o todos o ninguno”.

Prometo unos días de descanso, también necesario y en breve os cuentos próximos objetivos … que sin duda, con constancia, con esfuerzo, pero sobre todo CON ACTITUD se conseguirán.



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